Acabo de recibir de parte de nuestro amigo Camilo un texto que ya esta circulando en internet sobre los recientes acontecimientos haciendo a un lado los sarcarsmos, refleja con buena fidelidad el sentir de los salvadoreños en esos momentos....
Con la mara nunca se queda bién pero bueno... Ríanse.... porque algunas
cosas sí son ciertas.
Miércoles 17 de mayo, 11 de la mañana: recibo una llamada avisándome que en la tele estaba un señor diciendo que se suspendian las clases. Corro a buscar un tele para ver las noticias y efectivamente el Comité de Emergencia Nacional daba una alerta por que una Tormenta Tropical iba a entrar al país, el Ministerio de Educación suspendia clases a partir del medio dia hasta el próximo lunes. Por la tarde el ITCA suspendió las clases jueves y viernes y la Universidad Francisco Gavidia suspendió hasta lunes también. En el trabajo nos sacaron a las 4:45 para que pudieramos comprar provisiones.
COEN
En la tele salió el presidente, el Director del SNET, el COEN y otro montón de gente diciendo que se avecinaba una tormenta tropical con posiblidades de convertirse en huracán: vientos de 120 km/h, tormenta eléctrica, 300 mm de lluvia; la Asamblea legislativa decretó estado de Emergencia y Calamidad Nacional.
Los noticieros explicaban la diferencia entre huracán, tormenta tropical, depresión tropical, lluvia y pringas; también daban indicaciones para el evento enmedio de sirenas y música de suspenso.
En mi casa seguimos las instrucciones: compré agua, sardinas, velas, lámparas, un radio de baterías, baterías, un flotador y eché gasolina.Compré dos sixpack por cualquier cosa. En casa preparamos una maleta para evacuaciones, pusimos tirro en los vidrios, aseguré las ventanas, puse la refri al máximo, destapé el canal y embolsamos los aparatos eléctricos por si se levantaba una lámina del techo. Me confesé, llamé a mi mamá, abracé a mi familia, perdoné a los que me ofendieron y llamé por teléfono a mis enemigos para hacer las paces.
Que no se te olviden las Cervezas
En la tele el Presidente. En vivo le dan el informe que un avión caza-huracanes enviado desde Miami se metió en la tormenta y confirma que es huracán: vientos de 160km/h, 500 mm de agua se acerca al país con velocidad de 30 km/h. Los noticieros dicen que no se atemoricen, que Dios cuida del país, que sigan instrucciones y que sean prudentes. Preparen una ruta de evacuación; si el carro se le queda en una corriente abandónelo; los animales muertos deben ser quemados; si alguien de la familia no quiere evacuar dele un abrazo y déjelo; apague la llave del gas, desconecte los aparatos eléctricos y mantengase pendiente de nuestra señal ¿?
Moisés Urbina, un experto en el clima avisa que a las 4 de la tarde el huracán entrará al país; cierran los bancos, los supermercados están abarrotados de personas y escasos de productos. Empieza a llover suave pero constante y siguen las indicaciones: váyanse a los albergues, no circule en la calle si no es necesario, deje suelto al chucho para que pueda nadar por su propia cuenta, mujeres y niños primero.
Si se quedan se ahogan solos... venga a ahogarse con todos en la escuela
Mas tarde anunciaban que a las 6 de la tarde comenzaríamos a sentir los estragos del huracán, que oraran por el país, que los reporteros se estaban esforzando por mantenernos informados. Luego que a las 8 empezaría el relajo por que el Huracán se había venido por calle vieja; a cada rato cambiaban la información: que iba a entrar por Acajutla, luego por Comalapa, después se regresó para Acajutla.
A las 9 el Huracán tocará tierra- decía Urbina. como 10 para las 10 los reporteros en la costa anunciaban lo que todos percibíamos: estaba lloviendo, pero viento ni se sentía. El Presidente anuncia después de las 10 que el Huracán en 4 horas se convirtió en tormenta tropical y en una media hora ya sería depresión. Moisés Urbina trataba de explicar que se habían hecho los vientos huracanados y como se le había abierto el ojo al Huracán al chocar con nuestra geografía. El Presidente explicaba como él y su gabinete habían luchado por salvar vidas; los demás resaltaban como sus reporteros nos habían tenido bien informados del Huracán Adrián que resultó temporalito.
Hay dos versiones: una, la que se me ocurre a priori, es que nos agarraron de majes; la otra es la oficial: Dios ama a este pueblo y a su gobernante y se llevó el Huracán.
Después de desarmar la maletas de evacuación, quitarme el snorquel y liberar las ventanas, no me queda mas que darle las gracias a Dios por que no pasó gran cosa; ahora a trabajar duro para pagar los gastos extra y recuperar las clases que perdí en la Universidad. Por cierto: a los que llamé para pedirles perdón no era cierto: hasta disfruto cuando me acuerdo como los ofendí.
Volvamos a la normalidad y olvidemos la psicosis del tal Adrián, Moisés Urbina y el COEN; llenémonos de solidaridad con los que sufrieron daños y hagámosle huevos de nuevo al trabajo
Moises Urbina: "Se hizo de este tamaño al entrar al pais"