Lucio Gutiérrez y Ecuador.
El domingo 24 de noviembre del 2002, yo tenía la dicha de estar en Guayaquil, en una misión de observación electoral en Ecuador. Era la segunda vuelta de la elección presidencial y dos ecuatorianos que en apariencia eran diametralmente opuestos se disputaban la silla presidencial.
Por una parte Álvaro Noboa, Conocido multimillonario de Guayaquil, candidato del PRIAM Partido tradicional del Ecuador. Lo podríamos calificar como perteneciente al ala tradicional de la partidocracia latinoamericana. Basta con mencionar una frase de campaña para que se hagan una idea de su estilo y forma de pensar: “Le he dicho a mi esposa Anabella que entierre mis cenizas en el cementerio de los pobres, ya que son ellos los que están en mi corazón y es con ellos con quienes quiero que me entierren el día de mi muerte”.
Alvaro Noboa
Por otra parte el Coronel Lucio Gutiérrez , que saltó a la palestra política en el golpe de Estado que derrocó al entonces Presidente Jamil Mahuad. Había fundado su propio partido “Sociedad Patriótica” distinto de los partidos tradicionales. La población lo percibía como esa figura nueva que nuestros oxidados sistemas políticos necesitan para cambiar las cosas. Veamos una Frase inmediatamente después de su victoria: “ Mi compromiso es con Ecuador y con Dios. Gobernaré para los pobres del país porque ellos me han elegido. Voy a hacer un gobierno diferente porque a sí me lo pide el pueblo ecuatoriano. Creo que con el concurso de todos los sectores podremos salir adelante”.
Lucio Gutierrez
La noche iba entrando con rapidez, y el termómetro electoral subía con igual velocidad. Poco a poco los resultados se inclinaban a favor de Gutiérrez, La televisión destacaba como en los barrios pobres de Quito, Guayaquil y otras ciudades la gente humilde salía a festejar. En toda la zona de la cordillera de los Andes, los indígenas celebraban la victoria de su aliado, habían votado masivamente por él, varios pactos firmados por Gutiérrez y los representantes indígenas, les daba la seguridad de que “la hora del indio había llegado en Ecuador.”
Mientras que en una lujosa Suite de un Hotel en Manta (Manabí) El empresario Álvaro Noboa recibía con incredulidad la noticia de su derrota. No lo podía creer, sus fuerzas estaban agotadas. “El traje azul marino y la blusa amarilla de Anabella también pareció opacarse”. Señaló un matutino al siguiente día.
En el Lobby del Hotel donde yo me encontraba, el manto del silencio iba invadiendo a todo el mundo. Un descendiente de cubanos, residente en Miami que era parte de una delegación de observación, se retorcía en su sillón y decía en voz baja: “Coño, ya tenemos otro Hugo Chávez”
Los grupos empresariales y los partidos tradicionales comenzaron a expresar su temor y sus reservas. Hablaban de la importancia de respetar el libre mercado, la propiedad privada, prevenían contra el populismo, expresaban sus angustias ante los Estados benefactores y señalaban que apoyarían al nuevo gobierno siempre que cumpliera con las anteriores reglas. Finalmente haciendo una mueca de gastritis, le deseaban éxito al nuevo presidente.
Cuando ya la victoria de Gutiérrez era innegable e inevitable y los grandes empresarios amigos de Noboa, habían comenzado a conformarse (o hacer las maletas), la fiesta popular subía de volumen en todos los barrios pobres, y los indios danzaban en la sierra invocando y agradeciendo a los antiguos dioses; entonces apareció triunfador Lucio Gutiérrez, vestido con el traje militar de fatiga con que había andado todo el día arengando a sus simpatizantes. Todos los televisores subieron el volumen para oírle. Comenzó señalando que era la ultima vez que lo veían en uniforme militar, pues a partir de unos instantes iría a su casa a ponerse el traje (saco y corbata) para estar a la altura del nuevo cargo que asumiría.
Luego, Gutiérrez hizo un llamado a la tranquilidad del país, dejó entrever que una cosa son las promesas electorales y otra la realidad del gobernante. Dijo que le dolía la dolarización en Ecuador y que había ocasionado males pero que nada podía hacerse ya. Finalmente llamó a las fuerzas productivas (empresarios) a que le dieran un tiempo para que conocieran las reales intenciones de su gobierno.
Gutiérrez terminó su discurso y se fue a su casa a ponerse saco y corbata; La gente humilde que no entendió el fondo del mensaje siguió festejando hasta el amanecer; Los grupos de poder económico, que si entendieron el mensaje fueron a dormir tranquilos; el cubano de Miami se fue al bar de hotel murmurando ”talvez este hijo de puta no sea tan malo”; y, yo me quedé sentado en el lobby tomando algunas notas por si algún día se me ocurría escribir un artículo.
Varios meses después de que Lucio Gutiérrez había tomado posesión de la Presidencia, los grupos indígenas rompieron con el gobierno, denunciando que no habían sido cumplidas las promesas que les hizo cuando era candidato.
Por sugerencias de los Organismos financieros internacionales, que actúan bajo la lógica neoliberal, Gutiérrez inició una política de austeridad económica que lo llevó a cortar los subsidios alimenticios populares. Impulsó la Ley Topo, para darle marco a la privatización de los servicios públicos especialmente salud y pensiones.
En su afán de buenas relaciones con EUA, concedió mayor presencia militar norteamericana en el país. Aprobó la controversial base militar norteamericana en Manta, en el marco del Plan Colombia. Aceptó además los términos del Tratado de Libre Comercio con la potencia de norte.
Comenzó a mentir al pueblo sobre la realidad económica del país. Se vanaglorió de que Ecuador había crecido un 6% el año pasado, pero no dijo que se debía exclusivamente al incremento de los precios del petróleo (Ecuador es el cuarto exportador de crudo en América Latina), pero que la industria, la agricultura, la ganadería, y demás áreas de la economía habían decrecido.
Todo esto fue creando un clima de desilusión entre sus simpatizantes, la población que había creído en él se comenzó a sentir engañada, pasaron de la esperanza a la frustración y de esta es fácil pasar a la acción, que fue lo que finalmente sucedió.
El detonante de la crisis se encendió en diciembre de año pasado cuando Lucio en forma inconstitucional nombró magistrados afines a su gobierno en la Corte Suprema de Justicia (según la Constitución ecuatoriana esto le toca al Parlamento). La situación se puso peor cuando esta Corte, controlada por el Presidente, anuló los juicios contra tres ex presidentes, por cierto, miembros de los partidos tradicionales que él combatió en su campaña electoral. Esta fue la gota que derramó el vaso.
El Presidente Gutiérrez había visto desde diciembre que la situación se le ponía difícil, y la mejor prueba es que se gastó tres millones de dólares en publicidad entre enero y abril 2005, pero de nada le valió.
En estos tiempos, es difícil creer que un gobierno cae como resultado de una revuelta popular iniciada por estudiantes capitalinos. Esto solo es explicable por su tremenda debilidad, ya no había nadie que lo apoyara. Por una parte perdió el apoyo de sus aliados populares, por la otra no pudo lograr que los grandes poderes económicos lo vieran como su aliado a pesar de todo lo que hizo por ellos.
Seguramente lo vieron como un tonto útil, que ya había dado lo que tenía y ahora, pasaba a ser tonto inútil. Ya no lo necesitaban y hasta podía serles un estorbo mas adelante. Por tanto lo echaron sin darle ni las gracias. Con suerte le perdonaron la vida.
¿Gobiernos Latinoamericanos?
San Salvador, Jueves, 28 de Abril de 2005.
es muy sospechoso que a raiz que Lucio Gutierrez fue despojado del poder por un grupo de quiteños, hayan comensado ha haber problemas con el gas que se escaseo y con el arroz . Ahora esta entrando nuevamente al pais arroz de origen peruano que por su bajo precio pero no mejor calidad que el arroz ecuatoriano, va ha iniciar el mismo efecto domino de descalabro ecomomico que sucedio hace varios años atras porque el sector agricola de la costa no tendra circulante, entonces no habra dinero que mueva el comercio en la mayoria de cantones,
Despues de los acontecimientos bochornosos acontecimientos politicos y de los mediocres presidentes que ha tenido el pais en estos ultimos 25 años de "DEMOCRACIA",creo que el sistema de gobierno presidencial ya murio hace tiempos y que debemos buscar otras formas de gobierno como el parlamentario, en el que participen todos los sectores sociales y que quede libre de la partidocracia.Si no cambiaos este sistema el pais se ira al colapso puesto que los futuros candidatos presidenciales no comvencen al electorado y al ser varios postulantes el pueblo se equivocara indudablemente y tendremos un nuevo presidente de la vieja politica ecuatoriana,controlado por Leon Febres Cordero por la costa y Rodrigo Borja por la sierra.