Los precios del petróleo y nuestras economías.
El alza incontenible de los precios del petróleo durante las ultimas semanas ha tenido un impacto negativo en las economías de todos los países del mundo, excepto la de los exportadores del crudo. Incluso ya hemos comenzado a leer a connotados analistas que señalan que hasta en los EUA el aumento de los precios le ha quitado impulso a su economía y que se comienza a proyectar una tenebrosa sombra sobre las posibilidades de crecimiento de la economía mundial.
Aunque en el caso de EUA, la desaceleración económica también la atribuyen a otros factores, como el hecho de que las ventas de minoristas no hayan tenido el crecimiento esperado, el descenso de la confianza de los consumidores, el escuálido crecimiento del empleo, el aumento de las solicitudes de seguro por desempleo, el aumento de las tazas de interés, la reducción del ahorro interno y el creciente déficit fiscal, entre otros.
Pero ya el fondo Monetario Internacional (FMI) ha presentado su pronostico de que la economía mundial reducirá su crecimiento del 5.1% el año pasado a un 4.3% para este año. Si tomamos en cuenta que el grueso de este crecimiento se produce en los países desarrollados, significa que nuestras economías tercermundistas tendrán crecimientos mínimos, estancamientos y decrecimientos.
Para Centroamérica el panorama es sombrío, Según el FMI la economía centroamericana crecerá en promedio un 3.2%, es decir, tres décimas menos que el año pasado. Pronostican que Honduras será el país con mas crecimiento (4%) y El Salvador se encuentra entre los que menos crecerán con un 2.5% en términos reales. Hay que tomar en cuenta que los pronósticos del FMI siempre pecan de optimistas, el año pasado nos pronosticaban para El Salvador un crecimiento de alrededor del 3% y solo crecimos 1.5%.
Enfrentar el problema del alza en los precios del crudo no es fácil para los países centroamericanos, que en un afán de liberalizar sus economías, fueron entregando el manejo de este estratégico recurso a las grandes transnacionales y redujeron a cero el rol del Estado. Los Estados centroamericanos se han debilitado a raíz de las políticas neoliberales, y las legislaciones que regulan a estas grandes empresas son mas débiles aún, al grado que es casi nada lo que pueden hacer para enfrentar esta crisis.
El mejor ejemplo de esto lo tenemos en la propaganda del Ministerio de Economía salvadoreño, donde aparece la Ministra dándonos consejos de cómo podemos ahorrar combustible en nuestros automóviles. La clásica receta neoliberal ante el aumento de precios es aconsejarnos que gastemos menos. Con esta lógica cuando suben los precios de los alimentos nos recomendarán que comamos menos, cuando suban los precios de las medicinas prohibirán que nos enfermemos.
Como señalaba anteriormente enfrentar este problema no es fácil y si queremos enfrentarlo cada país por su cuenta es casi imposible. Si los países de la región centroamericana se pusieran de acuerdo e hicieran a un lado los sesgos ideológicos, podrían negociar conjuntamente precios favorables con la República Bolivariana de Venezuela, pero tendrían que comprometerse a refinar el producto y venderlo directamente al consumidor final; pues Venezuela no estaría dispuesta a vendernos petróleo barato para que termine en manos de las transnacionales que monopolizan nuestros mercados y deciden los precios.
Los EUA enfrentaron el problema de aumento de los precios de crudo el año pasado con dos medidas fundamentales, que en ese momento les dieron resultado: implementaron recortes tributarios y bajaron las tasas de interés a corto plazo. Acá tenemos dos ejemplos que podrían analizarse para nuestra región, ya algunos países centroamericanos han comenzado a disminuir los impuestos por la venta de combustibles al consumidor final para amortiguar el impacto de los precios. Para El Salvador el panorama es mas difícil, pues al tener dolarizada su economía, pronto se verá obligada a continuar la actual tendencia norteamericana de aumento en las tazas de interés.
Si nuestros gobiernos fueran verdaderamente nacionalistas y tuvieran centrado su quehacer en los intereses nacionales, esta situación podría constituir una oportunidad para revisar el modelo económico que nos han venido imponiendo. Tomarían las medidas necesarias para defender el interés nacional y sacar adelante nuestras naciones. Pero creo que por ahora es pedirle peras al árbol de aguacate.
Jueves, 14 de Abril de 2005.
Muy interesante el articulo, expresa muchas de las contradicciones del modelo neoliberal y realmente ayuda a vislumbrar las causas de nuestra pobreza.
Me gustaría que pusieran explicado en uno de sus articulos algo referente al Pico de Hubbert, o cenit del petroleo como llaman otros al fenómeno, para ver una perspectiva guanaca del asunto
http://www.arrakis.es/~enricang/literaria/altres/lavidadespuesdeladebacledelpetroleo.htm
Salu2