Pocas figuras han sido tan determinantes para su pueblo como la de Monseסor
Oscar Arnulfo Romero , Asesinado en un 24 de Marzo de 1980, mientras celebraba misa en la capilla del Hospital de Cancerosos Divina Providencia.
Era un sacerdote dedicado a labor religiosa, simpatizaba con el Opus Dei y no se involucraba en politica, cuando fue elegido como arzobispo de San Salvador; no era aceptado por la izquierda debido a todo lo anterior, sin embargo algo sucedio; en el al ver la miseria y el dolor de su pueblo, que fue denunciando cada vez con mas fuerza los atropellos que cometia la clase dominante en el pais, ese algo que lo fue transformando, segun parece tenia nombre: Rutilio Grande, sacerdote amigo de Romero, destacado en el paisnal, Aguilares que fue asesinado junto con unos niños que lo acompañaban.
Este crimen conmovio; hasta los cimientos a Monseñor Romero a tal punto de convertirse en "La Voz de los sin Voz", ganandose el cariño y la veneracion del pueblo y el odio de los que no querian ningun tipo de cambio social.
Un dia antes habia dicho en su homilia dominical lo siguiente, que se considera fue su sentencia de muerte.
....Yo quisiera hacer un llamamiento de manera especial a los hombres del ejercito y en concreto a las bases de la Guardia Nacional, de la policia, de los cuarteles: hermanos, son de nuestro mismo pueblo, matan a sus mismos hermanos campesinos y ante una orden de matar que da; un hombre debe revalecer la ley de Dios que dice "No matar". Ningun soldado esta; obligado a obedecer una orden contra la ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla.
Ya es tiempo de que recuperen su conciencia y que obedezcan antes a su conciencia que a la oreden del pecado.
La iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominacion.
Queremos que el gobierno tome en serio que e nada sirven las reformas si van teñidas con tanta sangre. En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo cada dia mas tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios; Cese la represion......
El asesino, un capitan del ejercito salvadoreño de apellido Saravia; el intelectual: se especula que fue; el Mayor Roberto D'abuisson, fundador de ARENA con la participacion de prominentes figuras del sector economico del paםs, es decir que hay todo un debate en torno al crimen.
El dia de su entierro habian mas de 50,000 personas inundando la plaza frente a Catedral metropolitana y luego de unas explosiones y la alarma de supuestos francotiradores en el palacion nacional y en edificios aledaños, cundio; el caos y resultaron cerca de 40 personas muertas, aplastadas por la muchedumbre y decenas de heridos, la misa funebre se suspendio y el cuerpo de Monseñor fue rapidamente ingresado a Catedral metropolitana, mas tarde tambien ingresaron a los cadaveres que habian quedado, llenando de mas luto al pueblo salvadoreño.
Satanizado por algunos y nombrado San Romero de America de facto por otros, es ahora una de las figuras mas polemicas de El Salvador, la simple mencion de su nombre en una reunion provoca diversas reacciones, desde indignacion por "la bulla que le hacen a un cura revoltoso causante del conflicto armado" hasta manifestaciones de fervor religioso rayando el fanatismo.
Sus seguidores iniciaron un proceso de beatificacion, previo al de santificacion el cual fue detenido por el Vaticano durante algunos años pero en este 2005, para alegria de sus seguidores y rabia de sus detractores, hace pocos dias fue
liberado el proceso al demostrarse que toda su obra tenia una base estrictamente religiosa y como van las cosas pronto tendremos el primer "santo" Salvadoreסo
...Si denuncio y condeno la injusticia es porque es mi obligacion como pastor de un pueblo oprimido y humillado...
"...El Evangelio me impulsa a hacerlo y en su nombre estoy dispuesto a ir a los tribunales, a la carcel y a la muerte..."
"...Si me matan resucitare en el pueblo Salvadoreסo....."
Es ahora inutil el hablar de que si se va o no canonizar a Monseסor Romero, el pueblo de facto ya lo Canonizף y le rinde veneraciףn independientemente del tramite en el Vaticano.
"San Romero de Amיrica, Pastor y Mבrtir nuestro"
El בngel del Seסor anunciף en la vםspera...
El corazףn de El salvador marcaba
24 de marzo y de agonםa.
Tת ofrecםas el Pan,
el Cuerpo Vivo
-el triturado cuerpo de tu Pueblo;
Su derramada Sangre victoriosa
-¡la sangre campesina de tu Pueblo en masacre
que ha de teסir en vinos de alegrםa la aurora conjurada!
El בngel del Seסor anunciף en la vםspera,
y el Verbo se hizo muerte, otra vez, en tu muerte;
como se hace muerte, cada dםa, en la carne desnuda de tu Pueblo.
¡Y se hizo vida nueva
en nuestra vieja Iglesia!
Estamos otra vez en pie de testimonio,
¡San Romero de Amיrica, pastor y mבrtir nuestro!
Romero de la paz casi imposible en esta tierra en guerra.
Romero en flor morada de la esperanza incףlume de todo el Continente.
Romero de la Pascua Latinoamericana.
Pobre pastor glorioso, asesinado a sueldo, a dףlar, a divisa.
Como Jesתs, por orden del Imperio.
¡Pobre pastor glorioso,
abandonado
por tus propios hermanos de bבculo y de Mesa...!
(Las curias no podםan entenderte:
ninguna sinagoga bien montada puede entender a Cristo).
Tu pobrerםa sם te acompaסaba,
en desespero fiel,
pasto y rebaסo, a un tiempo, de tu misiףn profיtica.
El Pueblo te hizo santo.
La hora de tu Pueblo te consagrף en el kairףs.
Los pobres te enseסaron a leer el Evangelio.
Como un hermano herido por tanta muerte hermana,
tת sabםas llorar, solo, en el Huerto.
Sabםas tener miedo, como un hombre en combate.
¡Pero sabםas dar a tu palabra, libre, su timbre de campana!
Y supiste beber el doble cבliz del Altar y del Pueblo,
con una sola mano consagrada al servicio.
Amיrica Latina ya te ha puesto en su gloria de Bernini
en la espuma aureola de sus mares,
en el dosel airado de los Andes alertos,
en la canciףn de todos sus caminos,
en el calvario nuevo de todas sus prisiones,
de todas sus trincheras,
de todos sus altares...
¡En el ara segura del corazףn insomne de sus hijos!
San Romero de Amיrica, pastor y mבrtir nuestro:
¡nadie harב callar tu תltima homilםa!
Pedro Casaldבliga
San Romero de America