En la colonia Scandia arriba de donde vivìamos, habìa una Loma y hasta ahì llegaba la ciudad, como construcciones de cemento, servicios bàsicos, Telefono, etc. mas allá del portón de Entrada (o salida?) a lo que conocíamos como
La Loma, la calle era empredada y ya no se veian casas, solo el camino hacia arriba, y por buena parte de una de las calles de la colonia se alzaba un paredón de tierra como de 15 metros de altura.
El cerro había sido cortado para construir las casas y se alzaba vertical una muralla coronada por una planada en donde habían guayabos y un Viejo Tanque de captación de Agua.
De dicho tanque salía un tubo de hierro que llegaba hasta la orilla de la loma, avanzaba horizontal unos centimetros, luego descendía verticalmente y se enterraba en el suelo.
En las tardes de noviembre, aún hacía viento, rezagos de los Vientos de octubre y subíamos a la loma a elevar piscuchas (cometas, barriletes), o sino la diversión era
deslizarnos por el tubo como lo hacìa Batman con Robin en aquella (hoy ridìcula) serie de Adam West como protagonista.
Saliamos a jugar despues del almuerzo y de ver los dos programas infantiles que pasaba el único canal que funcionaba a esa hora ya que los otros dos comenzaban por la tarde y ponían telenovelas.
Nadie iba a pensar que podíamos ser secuestrados para vendernos en adopción, para esclavos sexuales, para quitarnos organos, para hacer con nosotros ritos satánicos, etc. etc.
Nunca se nos ocurrió que nos podíamos matar desde esa altura bajando por el tubo, o que por andar corriendo a la orilla de ese precipicio nos podíamos resbalar o tropezar a una muerte segura.
Simplemente nos poníamos a jugar canicas, (chibolas), Trompo (peonza), capirucho (?), a elevar cometas, a correr por el guayabal y deslizarnos por el tubo.
Niños jugando a las bolas - Antonio López Torres - 1902 - 1987
Eran tiempos mas sencillos, nuestros padres no nos llevaban donde los sicólogos por problemas de aprendizaje, o por sindromes de falta de atención, bastaba con decir.
¡OMAR!
para que inmediatamente dejara de hacer lo que estuviera haciendo y llegar sumiso y diciendo..
MANDE PAPA!
Ahora paso por ese pedazo de loma, y veo que el tubo ya no existe, quiza cortado o cubierto por tierra no se, pero la altura a la que estaba al verla desde el suelo me produce un escalofrío, y creo que si estuviera aún el tubo ni loco lo volvería a hacer.
Mas alla del porton que nos servía de entrada han urbanizado, han fabricado una colonia como de 7,000 casas mas unos condominos de cinco pisos y todo el dìa y buena parte de la noche es un constante rugir de carros, microbuses, buses, etc.
Del guayabal solo quedan recuerdos y ahora que les cuento a los más jóvenes no me creen que hubo un tubo ahi.
Recuerdo una frase de nuestro comediante Aniceto Porsisoca :
¡ES QUE UNO DE
CIPOTE ES TONTO!
CARLOS ÁLVAREZ PINEDA junto con Marito Rivera del Grupo Bravo
-ANICETO PORSISOCA-
1928-1993
Uta' que chivo leer este articulo....yo era de los cipotes que se deslizaba por ese tuvo que estaba en la loma del monico,jajaja,era una belleza,menos mal que a esa edad todos eramos cachimbones para trepar palos y bueno, el tubo ese solo era un reto mas....yo vivia en Las Brisas del Eden,hibamos un rato a la loma a elevar las pizcuchas y despues como siempre nos bajabamos por el tubo para ir a retar a los cipotes de la scandia a jugar un masconcito,ya que ellos creian que eran mejores que nosotros y nosotros aunque jugabamos chuñas siempre les verguiabamos.........Ah!,que tiempos aquellos.
Gracias cipoton por rememorar esas vivencias que tuvimos de vichitos.
Atte. Guillermo Cordero.
PD.
Hey,por si alguno de los cheros lee esto,mi direccion de e-mail es: cordero_guillermo@yahoo.com